
EVERYBODY is going to the party have a real good time.
Ame a alguien.
Desee a alguien.
Cambie mi forma de pensar.
Cambie mi forma de ver.
Cambie mi forma de vestir.
Elegí un destino.
Destruí una amistad ajena.
Obtuve varias, muy valiosas.
Odie a alguien.
Me arrepentí de besar a alguien.
Mentí a alguien que me importaba.
Fui lento con alguien.
Intente amar a alguien.
Logre sentir algo que quería.
Intente parecerme a alguien.
Intente cambiar mi vida.
Prometí cosas que no cumplí.
Llore.
Me hice falsas ilusiones.
Me apasione por algo.
Perdí grandes amig@s.
Creí que iba a ser el mejor año.
Confié en quien no debía.
Termine una relación larga.
Confié en mí, y falle.
Aprobé todas las materias.
Quise sociabilizar con gente que antes no quise.
Intente amigarme con alguien que no soporto.
Me deprimí.
Soñé con lo que más quería.
Deje pasar grandes oportunidades.
Trate mal a la vida misma.
gracias por terminar 2010.
2011 te ansio .

Como un pasajero en una montaña rusa, nos entretienen las emociones, la adrenalina, los giros y las vueltas.
Carteles llenos de normas de comportamiento nos dirigen.
Como en el laberinto de los espejos, nos vemos perdidos, confundidos, y vemos del hombre una imagen distorsionada, imperfecta, falsa.
Siempre perdidos, las señales en el camino nos guían al próximo juego.
Como en una calesita, damos vueltas y vueltas y nos encontramos con las mismas imágenes, las mismas caras, los mismos compases musicales que marcan nuestros pasos.
Cada vez que buscamos la salida, nos encontramos nuevamente con el principio.
Como en la vuelta al mundo, tocamos fondo, para luego tener la ilusión de que nos levantaremos y contemplaremos todo desde arriba, ya que solo por esos segundos de poder subimos al juego.
La música alta no te deja oír a tus compañeros. No puedes oír los ecos del pasado, de quienes cometieron los mismos errores que estas repitiendo.
Como en la casa del terror, nuestros miedos nos acechan, nos hacen retroceder, y distraen nuestra atención de todo lo que pasa fuera de la casa.
De hecho, todo el parque de diversiones es un entretenimiento, nada más que una distracción. Solo son paredes en las que nos encerramos para tener una vida llena de emociones, preocupaciones e ilusiones que logran distraer nuestra atención hacia el próximo juego.
Como en todo parque de diversiones, alguien tiene control sobre él. Alguien desea que nos quedemos todos atrapados en este estilo de vida, ojos ciegos a lo desconocido o “imposible”. Oídos sordos a los consejos que podrían liberarnos.
Jamás nos aburriremos. Quienes controlan el parque de diversiones, jamás permitirían que nos aburramos, que busquemos una vida fuera de sus paredes, que busquemos una realidad que no sea la que ellos nos indicaron desde nuestra concepción.
Y es por eso que tampoco queremos escapar del parque de diversiones.
Es que claro, ¿a quién no le gusta esto?
